Otra noche de insomnio,

 

Otra noche de insomnio, lágrimas y pesadillas. Cada noche se repite igual. Me acurruco entre la sábana, miro el reloj marcando las horas que no duermo, apago la luz y respiro hondo. Cierro los ojos… y apareces. Apareces con tu piel blanca y fría, helada,Te llamo, te hablo, te beso la mejilla y se me hielan los labios. Tomo tu rostro entre mis manos, hablándole a tu silencio infinito, a tu rostro casi transparente, abro los ojos y enciendo la luz. Me seco las lágrimas y agito la cabeza, como si con ello pudiera sacar tu imagen de ella. Apago la luz, casi al mismo tiempo. Apago todos mis recuerdos, mis pensamientos, mis tristezas, mis lágrimas y vuelvo a cerrar los ojos. Un minuto, quizás dos, de calma, de mente en blanco, de inducción al sueño. Y vuelves… . Te veo, me veo… Y enciendo la luz y abro los ojos, una vez más. Porque no quiero tus recuerdos. No quiero tu imagen encerrada en mi cabeza. No quiero tus fotos. No quiero soñarte… Yo quiero tu piel, tus manos, tu voz, tus abrazos, tus sonrisas, tus miradas. Pero ya no te veo. Ni te escucho. Ni puedo tocarte. Ni te siento… No estás.Y cuando me doy cuenta de ello la cordura se me evapora por la piel. Porque éste cerebro que tengo no puede comprender, nunca podrá comprender, cómo alguien que ha sido todo puede ser ahora nada. Dónde quedaron los pequeños instántes, las miradas, las caricias, los besos, la ternura, los abrazos, los silencios, la penumbra, la complicidad, las sonrisas, los recuerdos… ¿dónde se guardan los recuerdos para poder olvidarlos? He estado lejos. Perdida. Sintiéndome sola, fría y estúpida. He estado muy lejos. Demasiado lejos. Fuera de todo, más allá de mí. Porque hasta respirar me hacía daño. He caminado descalza sobre rocas negras y ásperas, con el único fin de herirme los pies. Con el único fin de que un dolor matara otro dolor, pero no fue así. He vuelto porque no tiene sentido irse. Porque, en realidad, nada tiene ya sentido. Me ahogo y no lo siento. Respiro pero ya no vivo. Ya no sé hacia dónde caminar. Ningún lugar está lo suficientemente lejos. En todos ellos estoy yo y en ninguno, nunca, estás tú.

2 comentarios to “Otra noche de insomnio,”

  1. STELLA MARIS Says:

    Hay amiga… lo que yo no he podido escribir lo estás escribiendo vos. Cuando se termina el dolor? Cuando llega el olvido? Estoy amiga, como vos. Sin saber que rumbo puedo tomar. Pero estoy… o intento estar.Un beso.

  2. cuanta profundidad en cada palabra querida amiga.Queria agradecerte por tus mensajes en mi espacio te agradezco el que me hayas visitado y cuando quieras volver a mi casa las puertas estan abiertas.ahora seguire leyendo tus entradas un beso inmenso y que Dios te bendiga.Gina

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